miércoles, 28 de noviembre de 2007

Luciana Benavente Velando

Cuando mi hermana me dijo que estaba embarazada, la noticia me dejo en shock y me asuste. Muchos temores invadieron mi mente y en vez de mostrar mi felicidad por la noticia; aborde el tema con ella de forma negativa. Me equivoque y lo lamento.

Hoy me siento feliz por como Luciana a transformado la vida de mi familia. Todo y todos giran alrededor de ella, preocupados por su bienestar, ansiosos de darle protecion y amor. Ella simplemente nos retribuye todo con una sonrisa que inunda nuestros corazones de alegria.
Realmente, me gustaria estar junto a ellos para disfrutar de la alegria y felicidad que ella genera con cada una de sus acciones. Por ahora, tendre que contentarme con nuestras conversaciones telefonicas en su lenguaje de bebe y que obviamente solo desencadenan risas.
Eres sangre de mi sangre y estaremos atados hasta el final de nuestras vidas. Te quiero mucho y siempre lo hare.

sábado, 10 de noviembre de 2007

El Regreso

Traigo arraigado en mi corazon un sentimiento de amor inmenso hacia mi tierra. Los primeros años de mi vida, marcados por el amor de mis padres y mi familia; mi infancia, llena de aventuras con una inseparable compañera: mi hermana; la escuela, llena de pintorescos compañeros y maestros, generadores de grandes anecdotas; el barrio, lleno de amigos que formaron parte de memorables momentos; en fin, tantos recuerdos que han ido fortaleciendolo hasta hacerlo innagotable



Un sentimiento de tristeza siempre me ha inundado en cada partida, hubiera querido nunca tener que partir; pero como negarse a transitar tu propio destino. He partido muchas veces; pero siempre llevando en mi mochila la seguridad que regresare.

Transito mi vida luchando por mantenerme feliz, no soy ambicioso y no necesito de mucho para lograrlo; cuando las dificultades se obstinan para complicarme, solo recurro a este sentimiento, y recordar lo hermoso que es sentirse feliz, para levantarme y empezar a pelear nuevamente sin concesiones.


Ahora que he iniciado mi propia familia, lejos de la tierra que tanto añoro, siempre tratare de que mi esposa e hijos se sientan identificados con en ella. Albergo la esperanza que algun dia aprendan a quererla, le pido a Dios que puedan comprender que el final de mi camino solo puede ser en mi tierra; un dia bajo su hermoso cielo azul, mi alma florecera. Ese es mi deseo.
Aunque este alejado miles de kilometros, siempre estare cerca, siempre buscare volver.